CENTRO CULTURAL Y BIBLIOTECA, MARCHAMALO
(PRIMER PREMIO)

Con el diseño del edificio proyectado se persigue un edificio innovador que responda a las múltiples necesidades culturales, artísticas y bioclimáticas, transformando el espacio público en un lugar de encuentro y convivencia.

La posición del edificio en la parcela, la organización de las actividades dentro de la biblioteca, el diseño de sus fachadas y la incorporación de patios verdes climáticos conforman un edificio permeable y flexible, donde el exterior se hace presente en el interior de forma constante, formando parte de éste y ampliándolo, relacionado con las actividades de la biblioteca.

Mediante el uso de materiales como el ladrillo o la madera y la disposición de cubiertas inclinadas en los distintos volúmenes se hace clara referencia a la arquitectura tradicional de la zona.

El edificio se organiza mediante cinco volúmenes prismáticos con cubiertas inclinadas y separados entre sí por patios. La disposición de estos patios permite que el edificio pueda abrir grandes huecos al norte, aprovechando la luz más favorable para los usos del centro.  Un gran ventanal sirve de reclamo desde la vía principal para mostrar una imagen exterior icónica y diferenciada.

El edificio cuenta con tres plantas. En la planta principal, planta baja o de acceso, mediante un recorrido fluido, se desarrolla el programa principal. El acceso al edificio desde un gran porche cubierto se entiende como un espacio intermedio público y de transición agradable y en sombra. Una vez atravesado el porche – plaza pública – del acceso, se ingresa en el centro y en vestíbulo principal. Este vestíbulo distribuye a los distintos usos existentes:  biblioteca en el extremo sur, sala polivalente, sala de informática y clubes de lectura. Se incluye también un pequeño despacho de administración y una sala de trabajo en grupo.

Los patios juegan una función primordial en esta planta. Al contar con elementos vegetales y sombras añade la presencia de masas arbóreas en el interior del edificio y genera un espacio naturalizado, permitiendo dotar a los usos ligados a estos patios de zonas de esparcimiento abiertos al exterior.

El edificio incluye sistemas pasivos de climatización como la presencia de elementos vegetales, fuentes y láminas de agua que reducen la demanda de refrigeración del edificio y mejoran el confort.

Marchamalo, Guadalajara

2019

2096 m2

COLABORADORA: Regina Altabás Artigas.